EL PODER DE UNA FRASE

En nuestro ámbito de trabajo, ese que se encarga de dirigir a diario los hábitos y rutina de quienes nos siguen, tienen un gran poder nuestras acciones motivadoras. Aún recuerdo cuando los equipos profesionales de fútbol comenzaban a contratar psicólogos deportivos, o incluso recuerdo la época en la que se preferían entrenadores con amplio carácter motivador y de fuerte conexión con la mente del jugador restándole importancia a aspectos técnicos. Y aunque siempre me preguntaba el porqué de esa tendencia ahora que estoy metido de lleno en este mundo lo entiendo perfectamente.

Nuestra mente está siempre por delante del cuerpo, estamos en una continua lucha bilateral entre el deseo  de éxito, de lograr lo que deseamos y la pereza emocional. Una decisión que cada día nos hace la misma pregunta, ¿vale la pena tanto esfuerzo?

Muchos deportistas se agarrarán al deseo del éxito, a imaginarse levantando una copa o con una medalla colgada del cuello, pero el resto de mortales, los que a diario madrugan para prepararse sus comidas, su mochila de deporte y se enfundan el traje de trabajo durante una larga jornada y aun así siguen buscando ese extra que le empuje a lanzarse a correr, practicar su deporte favorito o asistir una vez  más al gimnasio simplemente por la simple recompensa de haber vencido a la pereza.

No obstante hasta esos héroes del deporte, los anónimos, tienen días difíciles, días donde en esa lucha diaria la pereza, el cansancio y el desánimo vence al optimismo y a la ilusión por dar un paso más adelante. Para esos días, para esas personas, internet y las redes sociales nos ofrecen una solución en forma de motivación. Esas frases que alguien célebre pronunció en su discurso un día cualquier o que un guionista inmerso en sustancias estimulantes elucubró mientras diseñaba el diálogo de una película hollywoodiense.

Como hoy es uno de esos días, en el que me he levantado, me he mirado al espejo y me he preguntado si vale la pena todo esto que hago, he buscado una frase que me anime a volver a vencer a mi mente y que hoy comparto con todos ustedes lectores;

“La mente siempre se rinde primero que el cuerpo, la clave está en hacer trabajar a esa mente siempre a favor de nuestros deseos y no en contra.” (Arnold Schwarzenegger)

¡Feliz día, y feliz entreno a todos!

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