A veces un cliente puede interpretar que, si su dieta o entrenamiento llevan varias semanas prácticamente iguales, es porque no estamos haciendo cambios. En realidad, muchas veces no cambiar nada es precisamente la decisión que estamos tomando.
Para saber si una planificación funciona necesitamos darle tiempo.
Si modificamos calorías, alimentos, cardio o entrenamiento constantemente, resulta mucho más difícil saber qué está produciendo realmente el resultado. Además, el organismo necesita cierto periodo para adaptarse y ofrecernos información útil.
Una semana sin variaciones importantes en el peso tampoco significa necesariamente que exista un estancamiento. Hay fluctuaciones de agua, contenido intestinal, estrés, descanso o actividad diaria que pueden ocultar temporalmente una evolución perfectamente correcta.
Mi intención no es cambiar cosas simplemente para que parezca que estamos haciendo algo. Cambio cuando considero que existe una razón para hacerlo.
Si el plan continúa produciendo el resultado que buscamos, normalmente la mejor decisión es seguir ejecutándolo.
